NOS SOBREPASA LA NOTICIA.
Hace aproximadamente veinte años, el 11 de
Septiembre del 2001, la fábrica de los
sueños se tambaleó.
Siempre supimos que la ola de violencia y
terror que se proyectan en las películas, patrocinadas por Hollywood, era
agobiante y excesiva, pero esta vez, la solución no fue el triunfo de los
defensores del país y de la libertad, como tradicionalmente gustan los finales
de esas películas “made in USA”, sino la destrucción de las torres gemelas en
Nueva York y el Pentágono.

