TENTACIONES DE LA VIDA.
Hay dos grandes tentaciones en la vida: una, anclarse en el pasado y, otra, mirar desesperadamente al futuro.
Si miras para atrás y añoras que “cualquier tiempo pasado fue mejor”, tu añoranza te impedirá descubrir que el presente es una oportunidad para santificarte, valorando las pequeñas cosas y personas que tienes a tu alrededor.